
Tilantongo: la casa negra que guarda nuestra historia.
Su nombre en náhuatl significa “lugar de la casa negra” y en mixteco lo nombramos Ñuu Ntuú Huahi Amdehui.
Más allá de una simple traducción, somos cuna de grandes historias y tradiciones que hoy continúan vivas en nuestras calles y en nuestra gente.


Cuenta la tradición que los mixtecos descendemos del árbol sagrado de Apoala, donde nació Ya Ndisha Nidizo, “El flechador del Sol”. Pero la grandeza de esta tierra se escribe con pasos firmes: fue aquí donde el gran guerrero y rey 8 Venado (garra de jaguar) unificó las tres Mixtecas —la Alta, la Baja y la Costa—, consagrando a Tilantongo como la capital milenaria de un gran señorío.
Su historia no yace solo en el pasado; resuena cada 21 de junio en nuestra conmemoración, vive en el orgullo de nuestras calles y late en el corazón de cada familia que hoy defiende su identidad.
Legado ancestral: Nuestro patrimonio arqueológico
Descubre los espacios sagrados que guardan la memoria y las raíces de nuestros ancestros



